
¿Imaginas una ducha, donde el protagonismo se lo lleva la hidratación de la piel, pero sin eludir la limpieza de la misma?. Con este balsamo de ducha hidratante y limpiador es posible.
En la industria cosmética, el protagonismo se lo llevan los:
- Aromas intensos.
- Colorantes.
- Espuma.
Cuidan de la estética y el aroma, pero no atienden la hidratación. Ese tema es más costoso que lo mencionado anteriormente, puesto que la hidratación juega el papel de penetrar en capas profundas de la piel, (más allá de la primera capa, la más superficial).
Si solamente hidratamos la primera capa de la piel, rápido comenzará a deshidratarse puesto que las siguientes están carentes de dicha hidratación. Por eso, rápidamente se descaman las pieles, aparecen picores, etc…
¿Recuerdas el precio que tiene en este momento un aceite vegetal?.
Piensa en el más común…oliva o girasol… Antes de esta crisis que estamos todos sufriendo, ya eran productos costosos, pero teníamos elección de precios y marcas. Con una subida del 18% podemos seguir eligiendo pero la cesta de la compra se ha encarecido.
Pues imagina que la industria comercial, con tiendas físicas, marketing, campañas de publicidad… incluyera dentro de la composición de un gel de ducha, hasta un 75% de aceite vegetal para conseguir esa hidratación de la que te estoy hablando.
No me cansaré de escribir que si un componente tiene un rango de porcentaje mínimo y máximo, puedes poner el mínimo, claro que sí… Es correcto. Pero con el mínimo porcentaje no llegará a ser el producto adecuado para resolver la problemática que tanto promete.
Bien… pues este bálsamo tiene un 75% de aceite de oliva.

Y dentro del margen que queda, un tensioactivo encargado de proporcionar espuma y limpieza.
También tiene una cera vegetal, derivada del coco, encargada de emulsionar ese aceite con las gotitas de agua que quedan en nuestra piel y así conseguiremos la espuma correcta para la limpieza, convertida además en una crema que repartiremos por nuestra piel.
Puede ser que a pesar de revisar lo escrito no me explique bien, así que haré por pasos el modo de aplicación:
- Mojar la piel.
- Retirarte de debajo de la ducha, o cerrar el grifo, (mucho mejor para ahorrar agua).
- Coger una porción del bálsamo e ir repartiendo por el cuerpo, a modo de masaje. Es decir…no utilizar esponja, sino las propias manos. La idea es tener una ducha rápida, con un producto cómodo de usar, incluso si te duchas varias veces al día y que cumpla las dos funciones, (limpieza e hidratación).
- Coger la cantidad deseada, ya que la percepción de cada persona en cuanto al volumen de espuma es muy relativa. Recuerda esos geles de farmacia que no hacen espuma, pero SÍ limpian, pero asegúrate si los compras de saber si tienen aceites vegetales en su composición o son minerales. La diferencia reside ahí.
- Solo queda repartir y masajear la piel durante el tiempo que desees.
- Por último aclarar.
- No es necesario añadir crema o aceite posterior.
- Secar con toques de toalla. Esto es importante …para no restregar con la toalla y retirar la película de aceite que ha dejado la piel.
Si necesitas regenerar tu piel porque es sensible, atópica o reactiva, puedes ver en este enlace mi crema para este tipo de pieles de Piel de Pajarito, Cosmética Natural.
Gracias por llegar hasta el final y recuerda que una correcta hidratación y nutrición es el equivalente a una correcta salud de la piel.
En éste enlace puedes ver uno de mis jabones para una limpieza mucho más profunda.
Y en éste otro, podrás ver las cremas corporales y faciales que hasta ahora he publicado.

Que síiiii….que ya sé que es muy difícil entender un producto de este tipo. Me dicen…»te gusta rizar el rizo»…En fin…, me gusta pensar que hay casi infinitas posibilidades en la vida. En cosmética no hay casi infinitas posibilidades para un producto de higiene, pero me encanta mostrar y experimentar con todas las opciones. Aún es pronto para que lo hayas probado, pero cuando lo hagas, me encantará saber tu opinión.