
Tras un estado febril, cambio brusco de temperatura, o de cambios hormonales o en nuestro sistema inmunitario nos puede aparecer la típica pupa en el labio. ¿Te suena esta situación? No te alarmes, no eres la única persona que lo sufre, el herpes labial, también conocido como “calentura”, es muy común.
HERPES LABIAL, ¿QUÉ ES Y POR QUÉ APARECE?
El culpable de que aparezca es la infección que provoca el virus del Herpes Simple tipo 1. Se estima que en todo el mundo hay 3.700 millones de personas menores de 50 años (67%) infectadas por VHS-1, en su forma activa o latente.
Sin embargo, esto no significa que a todos nos vaya a salir una úlcera en el labio, ya que muchas personas se contagian y portan el virus sin llegar a tener síntomas nunca.
Si eres de los que has tenido síntomas alguna vez, lo más normal es que vuelvan a aparecer de forma recurrente en el futuro. El hecho de que reaparezca cada cierto tiempo es porque el virus se queda “dormido” en las células nerviosas de la piel de la cara y, cuando se dan las condiciones, el virus se reactiva y comienza el ciclo de nuevo.
Algunas causas que pueden favorecer la aparición del herpes labial son:
- Un proceso infeccioso, como un resfriado.
- La exposición prolongada al sol.
- El frío.
- Los cambios hormonales, como la menstruación o el embarazo.
- Los problemas leves en la piel del labio, como la sequedad o las grietas.
- El estrés y el cansancio.
¿QUÉ SÍNTOMAS TIENE?
Los síntomas suelen aparecer entre dos y catorce días después de entrar en contacto con el virus por primera vez, y pueden durar hasta tres semanas. Cuenta con cuatro etapas claras:

UN VIRUS MUY CONTAGIOSO
El VHS-1 se propaga fácilmente a través del líquido que contienen las ampollas del labio o de la saliva, incluso en personas que no tienen una infección activa en ese momento. Esto facilita que se pueda producir el contagio en situaciones muy diversas:
- Mediante partículas de saliva en el aire: tos, estornudos…
- Al utilizar un elemento que pueda haber estado en contacto con el herpes de otra persona: toallas, vasos, cosméticos, artículos de aseo, etc.
- Al tener contacto personal o íntimo con una persona infectada.

CÓMO COMBATIR EL HERPES LABIAL
Para empezar, es recomendable que las personas sintomáticas no besen o compartan utensilios como vasos, cosméticos o servilletas. Lo ideal es lavar la ropa de cama, las toallas y los cubiertos con agua hirviendo para evitar que el virus sobreviva y pueda transmitirse a otra persona que los utilice después.
Si ya hemos presentado síntomas, hay determinadas precauciones que podemos tomar para ponérselo difícil al virus y que no aparezcan de nuevo:
- Mantener los labios hidratados para que la piel esté en buen estado.
- Usar un labial con protección solar.
- Descansar bien y alimentarse correctamente para mejorar el estado de salud general.
- Evitar el estrés.
Desafortunadamente, este virus no tiene cura. Sin embargo, sí existen algunos tratamientos que buscan aliviar las molestias y acortar el tiempo que las ampollas están con nosotros. Por ejemplo:
- Aplicar frío o calor sobre las ampollas para calmar el dolor.
- Lavar las ampollas con jabón antiséptico para prevenir que se sobre infecten con otros gérmenes que puedan empeorar la lesión.
- Evitar las bebidas muy calientes y los alimentos picantes, salados y ácidos, ya que pueden molestar en la herida.
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Muchas gracias por leerme.















